ALFREDO RODRIGUEZ: TOCORORO

Con tan solo 8 años de edad y siguiendo las instrucciones dadas por uno de sus profesores a sus padres, Alfredo Rodríguez fue expulsado del Conservatorio de Música Clásica de La Habana. No era considerado ni buen alumno, ni buen músico. Su puesto en el citado conservatorio debía de ser ocupado por otra persona que contara con autenticas facultades musicales. Han transcurrido veinte y cinco años desde que Alfredo Rodríguez fuera declarado como “no apto” en el Conservatorio de Música Clásica de La Habana. Sale de Cuba aprovechando una serie de conciertos ofrecidos en México; finalizado el concierto no duda en solicitar asilo en el país azteca. Su primera producción discográfica vino de la mano del legendario músico, compositor, productor y auténtico Rey Midas de la música Quincy Jones. Puedo imaginar la cara que se les quedó a los responsables del Conservatorio de Música Clásica de La Habana. Alfredo Rodríguez comienza a tocar música clásica, afición que compagina con la audición y práctica de la música tradicional cubana. A los 17 años de edad su vida da un giro radical al recibir como regalo de su tío un disco de Jazz. Es en este momento cuando se interesa por este género musical, convirtiéndose el Jazz en lo más importante de su vida. Según palabras del propio Rodríguez, el Jazz le permitía expresar sus sentimientos y su estado anímico, ya fuera bueno o malo. A este despliegue de sentimientos se une la improvisación, elemento musical que cautivó al músico y que le permitió incluso ser más libre. Quincy Jones entra en la vida de Alfredo Rodríguez cuando el legendario productor tiene la oportunidad de verle tocar el piano en Suiza, en el Montreaux Jazz Festival. Sin duda alguna Alfredo Rodríguez era un auténtico music junkie (adicto a la música), no paraba de practicar y de componer. Con tan solo escuchar los primeros compases ejecutados magistralmente por Alfredo Rodríguez, Quincy Jones quedó seducido por el joven músico y decide apadrinarlo en el inicio de su carrera musical. Esta relación se plasmó en un excelente álbum que ya comentamos hace unos años: “Sounds Of Space” (2.012). Su más reciente producción discográfica fue presentada el pasado año bajo el titulo genérico de “Tocororo”, álbum que contiene un total de trece composiciones que son producidas por el propio músico y Quincy Jones. En este álbum, Alfredo Rodríguez compone temas como “Yemayá”, “Tocororo”, “Kaleidoscope”, “Raices” y “Meteorite”. El resto de los temas son compuestos por autores como Máximo Francisco Repilado Muñoz, Ernesto Lecuona, Silvio Rodríguez, Eliseo Grenet o Gerardo Alfonso Morejón.   A lo largo de todos los temas que conforman el nuevo trabajo discográfico del músico cubano, vuelve a poner de manifiesto ser un auténtico virtuoso del piano y de los ritmos instrumentales latinos. Alfredo Rodríguez, en esta nueva entrega discográfica, alterna composiciones puramente instrumentales –“Chan Chan”, “Venga La Esperanza”, “Jesu, Joy Of Man´s Desiring”, “Adiós Nonino”, “Meteorite”– con temas con protagonismo vocal –“Yemayá”, “Raices”, “Gitanerías”, “Tocororo”, “Ay, Mamá Inés”, “Sábanas Blancas”, “Kaleidoscope”-. El músico cubano, además de tocar el piano, canta y se responsabiliza de los sintetizadores. Le acompañan, Reinier Elizarde (bajo), Michael Olivera (batería, percusión), Ibeyi (vocal), Richard Bona (vocal, bajo), Ibrahim Maalouf (trompeta), Ganavya Doraiswamy (vocal), Antonio Lizana (vocal) y Ariel Bringuez (saxo, flauta, clarinete). El disco es grabado y mezclado en Estudio UNO, Madrid, España, contando con la participación técnica de Pablo Pulido y Omar Carrascosa, realizando la masterización del mismo Bernie Grundman. La producción ejecutiva es de Gretchen Valade. El disco es publicado por Mack Avenue Records y Qwest.

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