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RANDY SCOTT: 90 DEGREES AT MIDNIGHT

Smooth Forever Noviembre 2nd, 2011

imagesEl compositor y saxofonista Randy Scott inicia su carrera artística en el año 1.993 con la publicación del álbum titulado genéricamente “Randy Scott”. A lo largo de su carrera, el saxofonista tiene publicados un total de cinco producciones discográficas, la última presentada el pasado 27 de Septiembre bajo el titulo genérico de “90 Degrees At Midnight”. Producto de este lanzamiento es el acuerdo al que el saxofonista llegó con el sello discográfico Trippin “N” Rhythm Records para presentar su producciones musicales. El sello discográfico no dudo en fijarse en el cuarto álbum del saxofonista titulado genéricamente “Breathe” y que contenía temas como “Mo´Better Blues”, “Bliss”, “Imagine This”, “San Juan” o “Deeply”. En ese disco se contaba con la participación musical de Tim Bowman y de Frank McComb. Desde la publicación de su primer trabajo ya han pasado casi veinte años y Randy Scott se ha consolidado como un excelente músico, compositor y productor. Lo que vamos a encontrar en “90 Degrees At Midnight”  es un total de nueve composiciones inéditas más una versión. El single presentación del disco se titula “90 Degrees At Midnight” y en pocas semanas se situaba en el puesto Nº14 del Billboard Jazz Song Chart. El tema que se versiona en este nuevo álbum del saxofonista Randy Scott es el titulado “Boogie Oogie Oogie”, perteneciente a la banda conocida como A Taste Of Honey y que fue publicado como single en el año 1.978. El tema -”Boogie Oogie Oogie”- llego a hacerse muy popular convirtiéndose en un crossover y llegando a vender dos millones de copias.  ”Boogie Oogie Oogie” es uno de los temas que se identifican con el sonido Disco de la década de los 70´s, y ahora, Randy Scott quiere que se vuelva a escuchar, pero en esta ocasión, en versión instrumental. Por lo que respecta al resto de los temas, Randy Scott compone “Sunsets”, “90 Degrees At Midnight”, “Woodward Avenue” y “Just What I Prayed For” y temas como “Touch”, “Everything Is Everything” y “Kisses” son compuestos por Demetrius Nabors y Randy Scott. Por último se incluye el tema titulado “Lady”, compuesto por Raphael Saadiq y Michael Archer D´Angelo. Como invitados musicales especiales cabe destacar la presencia del guitarrista Tim Bowman en el tema “Everything Is Everything” y del bajista Terrance Palmer en la composición titulada “Touch”. En lo referente a los músicos que acompañan a Randy Scott cabe nombrar a los baterías Joe Otis, Nate Winn y Kenny Brooks, al trompetista Kris Johnson, a los trombonista Ron Kischuck y Edward Gooch, a los guitarristas Darryl Dixon, Kris Kurzawa y Brett Farkas, a los bajistas Al Turner y Robert Skinner, al teclista Krayon y a la vocalista Pam English. El disco es producido por Randy ScottDemetrius “Krayon” Nabors, siendo el productor ejecutivo el propio saxofonista. La grabación del álbum se realiza en los Timbre Entertainment Recording Studio, en los Studio A, en los Skylimit LLC Studios y en los The Shark Tank, participando en las labores técnicas de grabación Demetrius “Krayon” Nabors, Todd Fairell, Jezreel Santos, Terrance PalmerLuke Adams. El disco es mezclado por Ken Freeman y masterizado por Steve Vavagiakis.

KYLE EASTWOOD: SONGS FROM THE CHATEAU

Smooth Forever Noviembre 2nd, 2011

imagesCADFZ1X7Comenzó tímidamente en el mundo de la música allá por el año 1.998 con la publicación de su primer álbum titulado genéricamente “From There To Here”. Poco a poco se iría formando como músico y nos entregaría producciones discográficas de gran factura como su más reciente, la publicada en el año 2.009 bajo el titulo genérico de “Metropolitain” en el sello discográfico Rendezvous Records. “Metropolitain” fue un auténtico éxito; tanto la crítica europea como la americana exalzaron el álbum hasta niveles insospechados, y por lo que respecta al número de ventas hay que apuntar que fue muy significativo y notable. Sin ninguna duda, Kyle Eastwood asentaba y consolidaba de forma definitiva su carrera como músico, carrera que hasta la fecha se había dividido en la publicación de producciones discográficas propias y en la composición de bandas sonoras, que de paso y con toda su buena fe aprovechaba para sus peliculas su padre, el polifacético y carismático Clint Eastwood. Buena cuenta de ello es la banda sonora de peliculas como “The Rookie” (1.990), “Mistic River” (2.003), “Million Dollar Baby” (2.004), “Flags Of Our Fathers” (2.006) o la más reciente “Gran Torino” (2.008). ”Metropolitain” daba lugar a una extensa gira europea que a muchos nos supo a poco, pero que para el propio músico fue como la recompensa después de un buen trabajo realizado. Sin duda el esfuerzo por hacerse un hueco en el difícil mundo del show business -su padre ya se lo advirtió- había merecido la pena, y no solo eso, comenzaba a ser un músico respetado, a pesar de su juventud. Ahora, con parte del camino recorrido, Kyle Eastwood nos presenta su nueva producción musical que sin duda viene avalada por una impecable trayectoria. El compositor y bajista vuelve de nuevo a dejarse seducir por esa influencia europea -más exactamente francesa- que le acompaña en sus últimos trabajos y bajo esta premisa titula su nueva producción discográfica bajo el titulo de “Songs From The Chateau” que se compone de un total de nueve canciones originales. El tema elegido para abrir el álbum es el titulado “Marciac” donde Kyle Eastwood va a dar protagonismo a la trompeta de Graeme Flowers y al saxo de Graeme Blevins. A este tema le seguirán otros como “Moon Over Couronneau”, donde se pone de manifiesto el talento del pianista Andrew McCormack que logra una átmosfera musical sin precedentes; “Cafe Calypso”, que incluye ritmos vibrantes procedentes del Caribe; “Over The Line”, donde los instrumentos protagonistas principales son el fliscornio y el contrabajo y “Andalucía”, tema con el que se trata de hacer un guiño al país vecino, España y a su inigualable y preciosa región sureña. El disco se completa con temas como “Soul Captain”, “Tonic”, “Aperitif” y “Down At Ronnie´s”. Sin duda, estamos ante, probablemente el mejor trabajo de Kyle Eastwood hasta la fecha. “Songs From The Chateau“ es dinámico y palpitante y al mismo tiempo está lleno de swing. Con este trabajo el músico y su banda tratan de plasmar en un CD toda la energía que despliegan en una actuación en vivo. Igualmente y después de escuchar “Songs From The Chateau”, uno puede percibir la buena conexión existente entre los músicos de la banda que lidera brillantemente Kyle Eastwood. El disco fue grabado en un castillo, más concretamente en el Chateau Couronneau, construcción que data del siglo XV próximo a la población de Ligueux, situada en la región de Aquitania y donde todos los integrantes de la formación musical encontraron la tranquilidad necesaria para afrontar un nuevo proyecto discográfico. La composición de los diferentes temas que conforman el álbum se realizó en la carretera y en los ensayos de la gira europea del pasado año. Por lo que respecta a los temas son escritos por todos los miembros de la banda que está formada por el pianista Andrew McCormack, el trompetista Graeme Flowers, el saxofonista Graeme Blevins y el batería Maryn Kaine. Por lo que respecta a Kyle Eastwood toca el bajo acústico y eléctrico. El disco es producido por Crofton Orr, Michael Stevens y Kyle Eastwood. La grabación del mismo se realiza en el 15th Century Chateau Couronneau con la asistencia técnica de Simone Griva. La mezcla y masterización del disco la realiza Derek Métivier. De la publicación de “Songs From The Chateau” se responsabiliza el sello discográfico Candid Records. Para terminar, tan solo decir, que Kyle Eastwood es como el buen vino, mejora con los años.